Pablo Motos: "Intenté librarme de la mili comiendo arena para exagerar mi asma"

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Antes de recibir a los invitados de este lunes en El hormiguero, Malena Alterio y Gonzalo de Castro, Pablo Motos quiso comentar con sus colaboradores, El Monaguillo, Marron y Luis Piedrahita, en la tertulia: "¿Cuándo os han pillado en una mentira?".

El mago fue el primero en contar como su madre le cazó, de pequeño, haciendo helados sin permiso y se le quedó pegada la lengua al congelador de su nevera.

Cuando fue el turno del presentador, Motos comentó que "a mí me pillaron en una gorda porque me quise librar de la mili. La historia empieza en que mi padre entró en mi habitación cuando hacían el sorteo y me dijo que me había librado. Luego rectificó porque lo había leído mal y me dijo que me iba a Ceuta".

Tras las carcajadas de sus colaboradores, el valenciano continuó su historia: "Cuando llego a Ceuta, aquello era durísimo y hubo uno que se libró por la vista. Yo también lo intenté, pero como debías tener cinco dioptrías y yo tenía 1,25, me dijeron que eso no era nada y me quedé".

"Había otro compañero que estaba al lado de mi litera y dijo que se iba a ir haciéndose el loco. Y empezó a hacer como si llevara una moto y lo encerraron, lo castigaron...", recordó.

Y añadió que "hubo un momento que vino normal, sin moto, para decirme que se iba 'por loco' y que me la dejaba". Eso provocó que Motos pensara que "me tengo que librar" y "como tengo asma, lo que sí que puedo hacer es exagerar la enfermedad".

"Empecé a ir al médico, y antes de entrar, cogía un puñado de arena para que vieran que no podía hacer ni maniobras ni nada. Me la comía. Pero el día que fui a pasar el tribunal militar me vine arriba", afirmó.

"Antes de pasar decidí coger un buen puñado de arena en la boca, pero según la cogí, uno del tribunal me agarró del hombro, me pilló y me metieron en el calabozo", comentó el presentador.

Y para concluir su historia, Motos destacó que "cuando salí, estuve en una unidad de cosas especiales: Salíamos con una mochila de piedras por la noche para hacer 20 kilómetros, hacíamos un agujero y lo tapábamos... Todo por idiota".

Tras su anécdota; Marron contó cómo pasó de sacar buenas notas a suspender cuando entró en la adolescencia y El Monaguillo que mintió a sus compañeros de clase diciendo que su padre era americano y no de Marbella.